Cómo Impresionar A Tu Jefe Cuando Eres Nueva En Tu Trabajo

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No hay dos oportunidades para dar una buena primera impresión, así que no dejes de seguir estos consejos para tu primer día de trabajo!

Estás comenzando un nuevo trabajo y tienes mil preguntas diferentes dando vueltas en tu cerebro. ¿Le gustarás a tus compañeros de trabajo? ¿Te gustará el trabajo? ¿Con quién vas a almorzar? Y más importante aún ¿Le gustarás a tu nuevo jefe? Más allá de lo básico como llegar temprano el primer día, hay otras cosas que puedes poner en práctica para impresionar a tu superior y asegurarte de empezar la relación con el pie derecho.

 

 

1. Haz tus propias conexiones.

Tus primeros días en un trabajo nuevo te pueden hacer sentir rápidamente como la hermana chica desagradable. Todavía no sabes mucho, así que te sientas en tu escritorio sin saber qué hacer o metafóricamente tirando sigilosamente la manga de tu jefe.

No tienes que depender de tu jefe para empezar a forjar relaciones. No tiene nada de malo mostrar iniciativa e intentar expandirte por tu cuenta. Conversa con las personas con las que trabajarás estrechamente, pregunta si puedes tener más información sobre algún proyecto en el que están trabajando actualmente o si puedes acompañarlos a alguna reunión. Incluso si no entiendes de lo que están hablando, es una excelente manera de familiarizarte con lo que está pasando en la empresa y al mismo tiempo empezar a establecer algunos vínculos.

 

2. Toma nota.

Esto ya lo sabes: empezar un trabajo nuevo significa que vas a recibir un montón de nueva información. Desde las claves de inicio de sesión, los procesos de la empresa y los nombres de las personas, hay muchas cosas que deben quedar en tu cerebro. Esto puede ser abrumador, así que lo más eficiente que puedes hacer las primeras semanas es tomar nota. Al tener todo escrito, podrás echar mano a esa información cuando inevitablemente la necesites. Esto significa que no tendrás que molestar a tu jefe con las preguntas que deberías poder responder tú misma.

 

3. Haz preguntas inteligentes.

Incluso cuando haces tu mejor esfuerzo por absorber hasta la última palabra de lo que te dice tu jefe o tus nuevos compañeros, es posible que tengas muchas preguntas. Sin embargo, los buenos nuevos empleados se toman el tiempo e invierten esfuerzo en tratar de responder sus propias preguntas antes de acercarse a otra persona.

Cuando no tengas algo claro, asegúrate de aprovechar los recursos que tienes a tu disposición. Revisa tus notas o incluso observa a tu alrededor como las personas manejan las situaciones similares. Esto no quiere decir que no te acerques nunca a tu jefe con una pregunta, sino que cuando toques su puerta, tengas todo el conocimiento previo posible.

 

4. Muestra iniciativa.

Los primeros días en un nuevo trabajo pueden ser bastante aburridos. Hay una avalancha de nueva información pero no sabes exactamente cómo empezar. En muchos casos esto también significa que estás obligada a tener un tiempo de inactividad. Cuando te veas frente a tu computador sin saber qué hacer, pregúntale a tu jefe si hay algo en lo que lo puedes ayudar. Tomar la iniciativa es la forma segura de demostrar que estás ansiosa por mostrar tu valor.

 

5. Demuestra que eres confiable.

La confiabilidad es una cualidad que casi todos los empleadores buscan, y no hay mejor momento para demostrar que eres confiable que cuando eres nueva. Asegúrate de entregar las cosas en el plazo que te dicen y si te piden que participes en una reunión, llega preparada. Pequeñas fallas como estas pueden influir en tu reputación y por lo tanto en tu relación con tu jefe.

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