7 Cosas Que He Aprendido Sobre Moda A Los 30

A medida que nos vamos haciendo mayores, pareciera que van apareciendo más reglas cuando se trata de moda. La gente, en general, tiene muchas opiniones sobre lo que es o no apropiado para mujeres de ciertas edades, y esto realmente se pone en marcha cuando llegas a los 30. A los 20 estás en los años dorados en los que puedes usar lo que sea. Pero, cuando llegas a los 30 y estás en una nueva decena, todo el mundo tiene una opinión.

La pregunta es, qué tanto de estos consejos no solicitados son realmente útiles? Personalmente, yo creo que no mucho. Así que, en vez de las reglas usuales, les comparto lo que he aprendido al vestir mi cuerpo petite (soy bajita) de 32 años!

 

 

 

1. No existe tal cosa como una regla a menos que tu quieras que la haya.

Si amas una prenda y encuentras que te queda bien, no necesitas que otra persona, revista o sitio web te diga si está permitido o no que las uses sólo porque cambiaste de folio. A los 30 deberías tener confianza en tu propio criterio para elegir lo que quieres ponerte. Guíate por lo que te gusta, tu instinto (y lo que ves en el espejo)!

 

 

2. Todo el mundo piensa que necesitas ciertas cosas, pero eso es puro bla-bla.

Internet está lleno de listas con las prendas imprescindibles para treinteañeras. Nueve de cada 10 veces, estas listas están llenas de básicos aburridos. Si, un trench coat beige siempre es una buena compra. Si, es útil tener un par de pantalones negros a la mano. Pero no porque ya no tengas 20 años tienes que empezar a vestirte como la Duquesa de Cambridge obligatoriamente. Ella sí tiene que seguir reglas estrictas de vestuario, pero tu no. Compra lo que sientas que necesitas porque te gusta, pero no porque otros te digan que hay que hacerlo!

 

 

3. Salir de compras sola es uno de los mayores placeres.

Antes, me encantaba salir a comprar con otras personas. Mi mamá y yo podíamos pasar fácilmente una tarde entera vitrineando en el mall. O feliz acompañaba a alguna amiga a comprar a los outlets. Pero, algo cambió hace unos años, y ahora casi siempre compro sola. Puede ser que al llegar a los 30, tengo una idea más clara de que es lo que me queda bien y que no. O tal vez, no me interesa que alguien me incentive a comprar algo que no me convence (o al revés, que insista en que no me compre algo que me gusta mucho)? O que me guste ir a mi propio ritmo y entrar sólo a las tiendas que más me gustan?

 

 

4. Un detox puede hacer maravillas por tu guardarropa.

Como muchas amantes de la moda, tengo demasiada ropa y no tengo suficiente espacio para guardarla. Pero hasta que no haces una limpieza profunda, no te das cuenta de la gravedad de la situación. En el último orden de clóset que hice, junté dos bolsas de basura con ropa que no usaba y que no creo que vuelva a usar. Y, aunque mi closet no está tan ordenado y despejado como me gustaría, hacer esta limpieza me sirvió para darme cuenta de la cantidad de ropa que he comprado por impulso, o por si acaso, o para esa ocasión especial que nunca llega, etc… Ahora, pienso muy bien antes de comprarme algo y sólo compro y dejo en mi clóset las cosas que realmente me fascinan o que son muy útiles.

 

 

5. Las telas importan mucho más de lo que crees.

No soy una de esas personas que suele ir a la tintorería. Prefiero revisar las etiquetas antes de comprar algo para ver si es una prenda que se puede lavar fácilmente. Si no, tiene que ser realmente especial para que la considere. O si es algo que se arruga con sólo mirarlo, tampoco me tienta mucho comprarlo. Pero tengo amigas que no tienen problemas con las telas que requieren mucho cuidado, como el cashmere o la seda, porque les gusta como se sienten al usarlas. Ninguna opción es mejor o peor, lo importante es que tu tengas claro si a ti te importa o no el cuidado que requiere una prenda.

 

 

6. Puedes ponerte lo que quieras, pero no puedes cambiar las opiniones de los demás.

Personalmente creo que una mujer debería usar lo que la haga feliz. Pero, obviamente, la gente juzga. La razón por la que existen las reglas de moda en primer lugar, es por las generalizaciones que se han ido haciendo con el tiempo sobre lo que es o no apropiado usar. Y no importa cuan apropiado crees que es lo que tienes puesto, siempre va a haber alguien que esté en desacuerdo por un número de ridículas razones. Usa lo que quieras, pero prepárate porque siempre va a haber alguien a quien no le guste lo que usas.

 

 

7. El mayor dictador de tu estilo es tu estilo de vida.

Si hay algo que he aprendido, es que no todas las personas de la misma edad tenemos por qué vestirnos iguales. Lo que funciona para mí como una mamá de 32 años con niños pequeños, no funciona para una amiga de 30 que es soltera. Si creo que ambas queremos usar ropa que nos haga ver estilosas. Pero las similitudes pueden llegar hasta ahí no más. Unos tacos altísimos no van a funcionar para mí si tengo que estar cuidando un niño de 2 años o a una guagua, pero si se verán increíbles con un mini vestido para salir a tomar un trago o ir a una fiesta. Tener una cartera lujosa siempre es agradable, pero si pasas más tiempo en el centro de yoga que en la calle, tal vez ese dinero estaría mejor invertido en ropa de yoga linda y de calidad que en una cartera cara. Es por esto que las reglas y guías para cualquier edad son útiles hasta cierto punto, pero lo que finalmente decide, es tu día a día.

 

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