6 Formas En Las Que Estás Arruinando Tus Ensaladas

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Las ensaladas son saludables, ¿Cierto? ¡Pero no siempre! Cuando pensamos en una “alimentación sana”, las ensaladas son generalmente lo primero que viene a nuestra mente. Si bien no son la única opción, sí son una muy buena! Puede ser muy fácil hacer un rica ensalada llena de nutritivos ingredientes que también te dejan satisfecha, pero por otro lado hay un montón de maneras en que podrías estar potencialmente saboteando tu ensalada y todos sus beneficios para la salud.

Aquí te contamos sobre 6 formas en que podrías estar arruinando la tuya!

 

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1. Estás usando el aliño incorrecto.

No te dejes engañar por las etiquetas de los aderezos. Muchos de los aliños que compras preparados vienen cargados de azúcar, endulzantes artificiales y conservantes. Es recomendable mantenerse lejos de los aderezos cremosos, como el cesar, ya que por lo general estos son bastante altos en grasas saturadas y sodio. Si bien este problema no es tan grande con las vinagretas compradas, también pueden estar llenas de cosas desagradables. Lo mejor es siempre preparar uno mismo el aliño, hay tantas recetas fáciles que es posible hacer un aderezo muy sabroso y saludable, por ejemplo mezclando aceite de oliva extra virgen con vinagre balsámico.

 

 

2. Te estás saltando las proteínas.

Si tu ensalada no tiene la suficiente proteína, lo más probable es que vas a estar hambrienta muy rápidamente. La proteína hace que te sientas satisfecha por más tiempo y convierte tu ensalada en tu plato de comida principal. Las mejores opciones son un pollo, salmón o atún a la parrilla. Las legumbres o tofu también son una buena alternativa vegetariana. Trata de mantenerte alejada de incluir cosas fritas, ya que sumarán una gran cantidad de grasa y sal a la ensalada.

 

 

3. Tus vegetales no son buenos.

Aunque no lo creas, incluso los vegetales cuentan en una ensalada. La mejor opción son los más oscuros y frondosos que puedas encontrar. Verduras como el kale y la espinaca son una muy buena elección porque están llenos de nutrientes y fibra, que tienen todo tipo de beneficios para tu cuerpo. Trata de mantenerte lejos de la lechuga romana (escarola), ya que está hecha principalmente de agua. Si te gusta el crujido, entonces mézclala con otros vegetales más valiosos como las espinacas.

 

 

4. No usas suficientes ingredientes.

Antes de que te dejes llevar, queremos dejar claro de que se trata de verduras y similares. Desafortunadamente, acudir a los crutones no será la solución. Al hacer una ensalada hay que tratar de conseguir la mayor cantidad de colores del arco iris como sea posible. Esto te asegurará de que estás recibiendo una amplia variedad de nutrientes y además te sentirás satisfecha, además, el sabor de tu ensalada será increíble. Trata de elegir las verduras que están en temporada y experimentar con diferentes recetas de ensaladas para así mantener tu paladar feliz!

 

 

5. Estás abusando de los frutos secos y semillas.

Los frutos secos y las semillas son una gran fuente de proteínas y grasas saludables. Sin embargo, si los exageras en tu ensalada, puedes pasarte hacia el otro extremo. A pesar de que están llenos de grasas saludables, recuerda que proporcionan una gran cantidad de energía, por lo que es importante comerlos con moderación. Pica unas pocas sobre tu ensalada para darle textura.

 

 

6. Tu ensalada se parece a una tabla de queso.

Mientras que el queso es un gran agregado para cualquier ensalda y darle un impulso de calcio y proteínas, nuevamente es muy fácil exagerar. Es importante agregar pequeñas cantidades de queso a las ensaladas y también saber que el tipo de queso hace una diferencia. Los más recomendados son el bocconcini, mozzarella o queso feta reducido en sal. Trata de agregar sólo un tipo de queso para dar un toque de sabor cremoso pero evita que sea la estrella de tu ensalada.

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