Las 5 Cosas Que Debes Saber Si Quieres Perder Más Calorías En Tus Entrenamientos

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A veces, no importa lo duro que trabajemos, nos parece imposible quemar más de 400 calorías y, si lo hacemos, quedamos literalmente destruidas.

Si tu interés por quemar calorías en los entrenamientos está siendo una de tus prioridades, entonces aquí te contamos los factores que influyen para lograrlo. A continuación te detallamos todo lo que necesitas saber.

 

 

1. El estilo de entrenamiento determina la cantidad de calorías que pierdes.

Quemas más grasa haciendo ejercicios de baja intensidad ya que la grasa tiene más calorías por gramo que un carbohidrato, pero cuando se trata de una quema de calorías óptima, no se trata de la cantidad de calorías que quemas durante el ejercicio, sino de qué adaptaciones y cambios le suceden a tu cuerpo durante las próximas 24 horas. Cuando te ejercitas intensamente, tu cuerpo está tratando de satisfacer las demandas de energía que no puede cumplir desde la parte posterior. Lo que ocurre mientras satisface estas demandas de energía, incurre en lo que llaman un déficit de oxígeno. A medida que completas tu ejercicio y tu ritmo cardíaco y respiración vuelven a su estado normal, incurre en una deuda de oxígeno, lo que aumenta tu metabolismo durante las próximas 24 horas más o menos, dependiendo de lo dura que haya sido la sesión.

 

2. Como también lo hace la hora del día en que entrenas.

La hora del día en que entrenes puede afectar la cantidad de calorías que quemas. Por lo general, si haces deporte temprano en la mañana influenciará en el sustrato que utilizas. Vas a quemar mayor cantidad de grasa. Esto se debe a que cuando estás en ayunas, tus reservas de glucógeno se agotan, lo que obliga al cuerpo a utilizar la grasa como fuente de energía.

 

3. Tu intensidad también influye.

En lugar de centrarte en la cantidad de calorías que quemas durante un entrenamiento, fíjate en las que quemas en un día normal. La mayoría de lo que contribuye a tu gasto calórico proviene de tu tasa metabólica en reposo. Todo, desde movimientos de actividad no físicos como ir al baño y ducharse, junto con el efecto térmico de los alimentos (hecho divertido: quemas calorías cuando digieres los alimentos, especialmente si tienes una dieta alta en proteínas) más tu ejercicio, equivale a la cantidad total de calorías que quemas. El gasto de energía del ejercicio es sólo una pequeña parte de esa ecuación. Pero, si buscas quemar más calorías, los entrenamientos que requieren una mayor intensidad como HIIT deben ser parte de tu repertorio.

 

4. Tu porcentaje de grasa corporal también juega un rol importante.

Tener más grasa no significa que vas a quemar más calorías. Por ejemplos: Si hay dos mujeres que tienen la misma altura y el mismo peso, hacen exactamente el mismo entrenamiento y ambas tienen la misma respuesta de frecuencia cardíaca; la persona que tiene el menor porcentaje de grasa corporal y una mayor cantidad de masa muscular va a quemar más calorías. Esto se debe a que el tejido muscular es metabólicamente activo y, es cuando se almacena glucógeno muscular, donde se quema y en las mitocondrias de los tejidos musculares, es donde ocurre la oxidación beta: se quema grasa en lugar de masa grasa, que no es metabólicamente activa.

 

5. En caso de duda aumenta tu ritmo cardiaco.

Los monitores de frecuencia cardíaca pueden parecer un poco tontos, pero en realidad pueden ayudarte a optimizar tu quema calórica. Cuanto mayor sea el ritmo cardíaco que alcance tu frecuencia cardíaca máxima, mayor será el V02 que provocará: quemarás más carbohidratos que grasa.

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