Una Guía Sobre Tarjetas De Presentación Para La Mujer Moderna

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Nuestras tarjetas de presentación pueden ser una gran herramienta cuando se trata de buscar un nuevo trabajo o crear redes de contacto. Sin embargo, hay que tener en consideración algunos tips para que el diseño sea el correcto y las administres de la mejor manera posible.

Sigue leyendo porque aquí te dejamos la completa guía sobre tarjetas de presentación para una mujer moderna!

 

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1. Tiene que reflejar el estilo de trabajo que quieres.

No te obsesiones con troqueles o cincelados a mano – a menos que los puedas pagar (una suerte) – pero piensa en tus tarjetas como un reflejo de tu estilo y profesionalismo. Esto significa que tanto la claridad (nombre, compañía, información de contacto clara) y calidad (el mejor material y diseño que puedas permitirte) son muy importantes.

 

 

2. Protégelas con tu vida y tenlas siempre contigo.

“Va a suceder cuando menos te lo esperas”, esto no es sólo algo que tus amigos te dicen cuando no quieren que pierdas la esperanza. Siempre tienes que estar preparada y con tus tarjetas a mano, ya que en primer lugar, nunca sabes quién podría estar detrás tuyo en la fila del baño, y en segundo lugar, la creación de redes ocurre en todas partes y todos los días. Más allá de esto, cuida no tenerlas dobladas o en mal estado. Las tarjetas bien presentadas sugieren que tú eres igual de cuidadosa en tu vida profesional.

 

 

3. No abuses.

En resumen, eres profesionalmente tan buena como lo muestra tu tarjeta y la forma en cómo las llevas, entonces no es minuto para que metas la pata. Repartirlas indiscretamente no es una opción. Busca una situación cómoda para ambos, para ti y para la persona que la va a recibir.

Cuando llegues a ese punto de interacción con la persona que lo va a recibir, sé cool y di “Te voy a dar mi tarjeta”, o también, al comenzar una reunión más formal, puedes presentarte y luego entregarla.

 

 

4. Invita a tomar un café.

Ya te has jugado todas tus cartas, así que ahora viene el seguimiento. Luego de una semana de la conversación puedes mandar un mail, el que debe incluir tres elementos: que te gustó mucho conocerlo, recordar algo memorable que pasó durante su conversación y terminar el correo invitando un café. Luego probablemente hablarán de la disponibilidad de ambos y podrán juntarse a otra reunión. Realmente te vas a sentir bien contigo misma por haberlo hecho.

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