5 Formas De Aliviar Tus Músculos Adoloridos

Después de un entrenamiento intenso, no es raro que sientas como si un camión te hubiera pasado por encima. Los músculos doloridos no son cómodos ni agradables, pero al menos son la demostración de que empujaste tu cuerpo un poco más de lo habitual. En esos días en que te fuiste un poco por la borda con el nivel de intensidad de tu ejercicio, sin duda necesitarás un poco de ayuda para poder aliviar el dolor, por eso aquí te dejamos 5 formas de hacerlo!

 

 

1. Aplica calor.

ccc10078_987x700

Puede ser un baño de tina con hidromasaje, un baño de vapor o sauna, o simplemente un rico baño de tina en tu casa. Un poco de calor hace maravillas para los músculos doloridos. La aplicación de calor a los músculos reduce el dolor al aumentar el flujo sanguíneo a esa zona, lo que ayuda a aliviar y sanar más rápido los pequeños desgarros musculares que causan el dolor.

 

 

 

2. Estira y elonga.

7

Después de hacer ejercicio, una buena sesión de estiramiento es una necesidad, ya que esto produce el alargamiento de las fibras musculares lo que alivia el dolor producido por el exceso de trabajo. Aunque, algunos estudios han demostrado que el estiramiento no alivia el dolor persistente de una dura sesión de entrenamiento, pero sí puede ayudar a que las fibras musculares estén más saludables y más elásticas.

Los días en que la elongación no es suficiente para aliviar el dolor, disminuye el cardio el día siguiente e intensifica los ejercicios que mejoren la circulación y calienten el cuerpo. Además, ya sabemos que un poco de calor ayuda a que el dolor empiece a desaparecer.

 

 

 

3. Masajea para aliviar el dolor.

Vayo-Massage

Como si cualquiera necesitara una excusa para un masaje, hacerte uno es una gran manera de aliviar la tensión muscular y el dolor. Consiéntete con un masaje profesional, pídele a una amiga que te haga uno o háztelo tú misma con esta técnica del rollo de esponja. 

 

 

 

4. Aplica frío.

lesiones-musculares-frio-calor

Hay una razón por la que los atletas de elite juran que los baños de hielo son lo mejor después del entrenamiento, y es que realmente funciona. La temperatura fría contrae los vasos sanguíneos, lo que reduce la hinchazón. Al salir del baño, el cuerpo se calienta rápidamente mejorando la circulación, lo que también ayuda al proceso de curación. Si no eres fanática de las temperaturas muy frías, usa hielo directamente en la lesión para así tratar un grupo muscular específico.

 

 

 

5. Si todo lo demás falla…

All-Else-Fails

Incluso con el mejor de los cuidados, a veces necesitamos un poco de algo extra para aliviar el dolor. No te avergüences de tomar ibuprofeno, que puede que no te ayude a sanar más rápido, pero sin duda disminuirá el dolor. Date un par de días para descansar y recuperarte antes de hacer tu próxima sesión de entrenamiento intenso.