7 Malas Costumbres Que Deberías Dejar Atrás A Los 30

Cuando pasan los años y maduras, hay ciertos hábitos que tienes que dejar de lado, superarlos y empezar a preocuparte de ser feliz. Sigue hacia abajo porque aquí te detallamos 7 malas costumbres que tienes que dejar atrás cuando llegas a los 30!

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1. Criticar negativamente cada foto que te sacas.

Mira detalladamente todas las fotos que te sacaste durante tus 20 años. Apostamos que tu reacción inicial, al menos al ver unas cuantas de ellas será: “Me acuerdo que odiaba esta foto, pero no sé por qué, me veo tan linda y joven”. En 10 años, te sentirás de esa misma manera sobre las fotos que te saques hoy en día, entonces mejor terminar con ese odio y empezar a mirarlas con amor!

 

 

2. Desviar los cumplidos.

Como Amy Schumer dijo alguna vez tan brillantemente, las mujeres son las peores aceptando elogios. Si bien los cumplidos pueden sentirse algo incómodos cuando los recibes, a tus 30 es el momento de decidir que te los has ganado y responder a ellos con un simple “gracias”.

 

 

3. Decirte a ti misma que eres una perdedora.

Si hablas con cualquier persona de la misma forma en que hablas contigo misma, serías expulsada de la sociedad. Practica una auto conversación que sea más como cuando hablas con tus amigas, probablemente más tolerante, más alentadora y, sobre todo, más amorosa. Deja esos monólogos de chica mala propio de tus 20.

 

 

4. Compararte con otros.

Como dijo alguna vez Mark Twain, “La comparación es la muerte de la alegría”. Cada vez que te encuentres pensando en tus puntos débiles en comparación a los que te rodean, toma un momento para volver a centrarte en ti misma y en los objetivos que te has propuesto. Confía en nosotras, este es un truco garantizado para poder mantener la salud mental, ya que lo único que tiene el control sobre nuestra vida somos nosotras mismas. Mira tu propio progreso y compáralo con donde estabas antes (en lugar de con otra persona), así serás capaz de establecer objetivos realistas y celebrar esas pequeñas victorias en lugar de depreciarte constantemente.

 

 

5. Decir “sí” cuando quieres decir “no”.

La vida es corta y al entrar a los 30, de repente se siente mucho más corta aún. Esto significa que es necesario dar prioridad a tu tiempo de manera diferente, y qué mejor forma de hacer esto que poder decir no, cuando quieres decir no. Si no quieres ir a la celebración del cumpleaños del hijo de tu amiga, no lo hagas. Si no quieres salir una noche, pero te habías comprometido con alguien, pide las disculpas correspondientes y listo, prende Netflix. No estamos diciendo que tienes que apartarte de la sociedad, sino que eres una mujer adulta que no tienes por qué hacer algo que no tienes ganas.

 

 

6. Mantener amistades que no te hacen feliz.

Definitivamente deberías “limpiar” tus amistades una vez que llegas a los 30. Nadie te va a dar alegrías 24/7, pero no hay ninguna razón para seguir malgastando tu tiempo con alguien que te aplasta constantemente. Recuerda, las amistades son una opción!

 

 

7. Hacer excusas para los hombres.

Si te quedas esperando la respuesta a un mensaje, o te dice que está ocupado en el trabajo, etc… A estas alturas ya deberías conocer la verdad, y no tienes tiempo para perseguir a alguien que en realidad no te persigue también a ti. Es su lugar, elimina su número y empieza a buscar otras formas de pasarlo bien o encontrar el afecto en alguien que realmente se lo merece.

Cómo Dejar Tus Malos Hábitos Ahora

Todas tenemos nuestros vicios. Tal vez eres adicta a tu café de la mañana o te muerdes las uñas con demasiada frecuencia. Estas cosas no son siempre un problema, pero si te empiezan a molestar entonces deberías considerar terminar con el ciclo. Esto puede ser difícil, pero no eres la única que tiene dificultades para romper con esos malos hábitos que ya están profundamente arraigados, es por eso que aquí te dejamos algunos consejos que seguro te ayudarán a poder empezar!

 

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1. Entender lo que desencadena el comportamiento.

Las cosas que hacemos muy seguido tienen que ver con los pensamientos que nos rodean. Por ejemplo, el café puede ser parte de tu ritual de la mañana porque sientes que no puedes despertarte sin él. El morderte las uñas puede ser efecto de cuando estás agitada o nerviosa por algo. La comprensión de cuándo y por qué haces las cosas es la única manera efectiva de romper el ciclo. Cuando conoces qué es lo que está detrás del comportamiento es cuando puedes hacer cambios.

 

2. Escribir tus intenciones.

Escribir tu intención de cambiar un comportamiento puede ayudarte a recordarlo. Por lo general, estas cosas las hacemos sin siquiera pensarlo, como cuando te muerdes las uñas y sólo lo notas después de que ya lo hiciste. Al escribirlo estás siendo consciente de eso, lo que te ayuda a obtener resultados más rápido porque puedes poner fin al mismo minuto en que está sucediendo.

 

3. Decírselo a un amigo.

Un amigo puede recordarte cuando empiezas con tu mal comportamiento, lo que puede ser especialmente útil para esas veces en que tú no te das cuenta de que lo estás haciendo. Decirle a otra persona también puede inculcar un sentido de responsabilidad que te ayudará a poner fin al mal hábito.

 

4. Empezar de a poco.

A veces, dejar de hacer algo de una sola vez podría ser demasiado drástico. Puede resultar para algunas personas, pero si quieres una transición más fácil y un efecto duradero, entonces debes empezar con pequeños pasos hasta lograr dejar el mal hábito por completo.

 

5. Premiarte.

Cuando has dejado un mal hábito con éxito, es necesario que te des a ti misma un poco de reconocimiento. Recompénsate! Incluso podría ser una buena idea tener la recompensa en mente cuando empiezas, ya que eso también te servirá como una motivación positiva.

 

6. Ser paciente contigo mismo.

No seas demasiado dura contigo misma si metes la pata de vez en cuando. Dependiendo del hábito, el nivel de esfuerzo requerido para romperlo puede ser muy difícil. Un pequeño progreso es mejor que ningún progreso, así que mantén tu propósito y recuerda que la cantidad correcta de motivación y foco es lo que te hará conseguirlo.

 

También vale la pena mencionar que el período en el que te encuentras es importante. Si estás experimentando un cambio de vida grande o estás con más estrés de lo habitual, tal vez no sea el momento adecuado para dejar ciertos hábitos, porque puede sólo causar más estrés. Sólo tú puedes ser la jueza de esto, pero definitivamente vale la pena tenerlo en cuenta.