El Secreto Detrás De Los Tonificados Brazos De Jennifer Aniston

Siempre hemos notado con envidia los brazos tonificados y con la dosis de músculo perfecta de la protagonista de Friends, pero al verla la noche del domingo sobre la alfombra roja de los Globos de Oro, en un elegante vestido Dior de Alta Costura, nuestros ojos nuevamente se fueron a esa zona y nos preguntamos qué hace Jennifer para mantener, a sus 50 años, esos espectaculares brazos. Según lo que pudimos averiguar, hay gran esfuerzo e intensas rutinas deportivas detrás. Según dijo a Vogue en 2017, asiste regularmente a una clase de 75 minutos que combina danza, yoga y circuitos. Además, trabaja con un personal trainer haciendo entrenamiento intensivo con pelota medicinal y saltos de cuerda. Recientemente, la estrella de The Morning Show comenzó a practicar boxeo, lo que tonifica triceps, biceps y hombros además de incrementar la resistencia física.

 

 

 

 

Este Es El Secreto Para Lograr Unos Brazos Tonificados

Aquí queremos compartir contigo algunos consejos sobre cómo lograr esos brazos tonificados y delgados.

 

 

Lo recomendable es cambiar tu entrenamiento a lo largo de la semana para tonificar tus brazos en más formas que solo los bíceps. Agrega Pilates tradicional o Lagree en tus entrenamientos para comenzar a ver definición en poco tiempo. En términos de actividades o clases, la natación, la escalada en roca y las clases de artes marciales/boxeo también son excelentes suplementos que funcionan en todo el cuerpo, no sólo en los brazos.

Además, no debes tener miedo de agregar pesas a tu rutina, ya que ​​no necesariamente equivalen a una mayor masa muscular. Y si esa es tu principal preocupación, trata de agregar algo de variedad a tu rutina al optar por bajos pesos y altas repeticiones. El levantamiento de pesas es una manera fantástica de desafiar y fortalecer el cuerpo y quemar grasa. Tu composición corporal está determinada por múltiples factores más allá del número de kilos, incluida la nutrición y las hormonas. Pero con la genética en la parte superior de la lista, no hay mucho que puedas hacer para evitar la reacción natural de tu cuerpo al ejercicio.

Y nunca te olvides de que no sólo debes medirte por los números, lo mejor de entrenar es la sensación final, descubrirás que es el logro más gratificante, no sólo física, sino también emocionalmente.