Las Mujeres Que Hacen Esto Todos Los Días Son Menos Ansiosas Y Más Productivas

Cuando tienes una estresante semana de por delante, tu primer instinto es hacer una enorme lista de quehaceres para organizarte mejor. Y aunque sabemos que esta es la mejor solución a la hora de ser una mujer productiva, diversos estudios de la universidad de Columbia indican que hay un punto muy importante que deberíamos incluir en esa interminable lista de tareas.

¿Quieres saber cuál es?

 

 

 

 

Se trata de las horas de relajación mental, una tarea que aunque muchas consideran como irrelevante, tiene la gracia de estimular el cerebro, aumentando así la creatividad y la productividad.

Para llegar a la conclusión, los investigadores observaron a dos grupos de estudiantes. A ambos grupos se les encargó realizar una serie de tareas en un tiempo determinado, pero solo uno podría gozar de los momentos de relajación. El estudio, pudo evidenciar que el grupo que descansó la mente trabajó de una manera muchísimo más enfocada y estructurada, logrando así completar la tarea en casi la mitad de tiempo.

 

 

 

 

¿Tienes muchas cosas para hacer esta semana?

¡No dudes en dejarte un tiempo para la relajación!

 

 

5 Tips Para Cuidar Tu Figura En El Trabajo

Si estas interesada en cuidar tu cuerpo, pero resulta que en tu trabajo debes estar sentada todo el día delante de un escritorio y no tienes tiempo de hacer ejercicio, hay ciertos hábitos que puedes adquirir con el facilidad en la oficina, los cuales te ayudarán a estar saludable y a mantener siempre una linda figura.

¡Sigue bajando para saber cuáles son!

 

 

WORK

 

 

1- Llévate una enorme ensalada de almuerzo

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Evita las salidas a almorzar y llévate a la oficina una enorme ensalada verde acompañada de alguna proteína para quedar saciada y bien alimentada.  Eso si, debes tratar de evitar el queso, los crutones y el famoso aderezo alto en grasas. En su lugar aliña tu ensalada con jugo de limón, aceite de oliva, soya o mostaza, y agregarle semillas varias, frutos secos o pasas para añadirle un poco más de textura y sabor.

 

 

2- Muévete

Aprovecha toda oportunidad que se te presente para mover tu esqueleto. Si tu oficina está en un edificio, trata de subir siempre por las escaleras. Y si queda relativamente cerca de tu casa, puedes irte en bicicleta o caminando.

 

 

3- Ten siempre a mano pastillas de menta para evitar snacks

Entre medio de cada comida es muy común que nos baje un ataque de hambre y nos den ganas de ingerir algo dulce como galletas y chocolates. Para evitar estas tentativas colaciones altas en grasa trae siempre contigo pastillas de menta que calmaran tu apetito por un tiempo.

 

 

4- Lleva snacks saludables

Granola with fruits on work station, stock photo

Si ya han pasado cuatro horas desde tu ultima comida es prudente que te comas una colación. Trata de que esta sea natural y baja en grasa, como una fruta o un puñado de frutos secos. Evita los snacks procesados.

 

 

5- Lleva siempre contigo una botella de agua

El agua, además de tener cero calorías, es una muy buena opción para mantener a tu organismo con sensación de saciedad por más tiempo. Además, al estar más hidratada te cansas menos por lo que tienes más energía para moverte antes, durante o después del trabajo.

 

6 Formas En Las Que Las Mujeres Pierden Poder… Y Como Pueden Parar

Es muy inspirador ver a mujeres empoderadas con su carrera y exitosas en lo que hacen, pero muchas veces no nos damos el tiempo de pensar en cómo podemos aumentar (o mantener) nuestra propia energía en nuestro lugar de trabajo. Es importante analizar la influencia en quiénes te rodean y el impacto que tienes sobre los negocios de tu empresa, porque una vez que entiendas mejor tu valor, serás más capaz de poder protegerlo. Aquí te contamos sobre algunas cosas que puedes estar haciendo y sin darte cuenta estar saboteando o debilitando tu éxito, y también te contamos cómo dejar de hacerlo!

 

Risktaking

 

 

1. Usar lenguaje diminutivo.

Las mujeres tenemos la tendencia de agregar la palabra “sólo” justo donde no pertenece, diciendo “Yo sólo quiero saber…” o “Sólo estoy comprobando…”, haciendo que las demás personas del lugar de trabajo nos perciban con menos poder. De acuerdo con un artículo de The Harvard Business Review, “Las personas siempre deberían esforzarse por reemplazar las palabras sin sentido por unas más fuertes”. Por ejemplo, cambiar “siento” o “pienso” por “confío” o “espero”.

 

2. Disculparte más de la cuenta.

¿Alguna vez haz contado el número de veces que dices “lo siento” o “perdón” en un día? Es probable que sean muchísimas. La oficina es el peor lugar para decir perdones innecesarios. Según Forbes, “el decir que lo sientes innecesariamente te pone en una posición subordinada. Cuando te disculpas más de la cuenta, estás regalando tu poder”.

 

3. Dejar que otros se apoderen de tus ideas.

¿Alguna vez has discutido una idea con tu jefe o compañero de trabajo y luego te sentaste en silencio en una reunión mientras tu confidente se atribuyó tu idea? Cuando esto pasa, no tengas miedo de recuperar el crédito diciendo algo como: “Gracias por traer esta idea que propuse antes”. Eso no es pasivo-agresivo, es sólo una técnica para mantener tu reputación.

 

4. Fallar con la auto-promoción.

Muchas veces somos reacias a la auto-promoción, pero este hábito nos hace depender de otros para reconocer nuestro trabajo duro y buen rendimiento. La verdad es que nadie se preocupa de tu carrera tanto como tú lo haces, así que si no eres tu propia defensora más fuerte, estás en una seria desventaja. Cuando no somos capaces de demostrar nuestro valor a los demás, nos presentamos como menos valiosas.

 

5. No usar el capital social.

Muchas veces somos rápidas para ofrecer nuestra ayuda a otros, pero reacias a pedir ayuda a los demás. Según Forbes, “el poder viene de conocer la relación entre la forma en que hacemos nuestro trabajo, los resultados empresariales positivos y nuestra propuesta de valor. Hay poder en el uso de la influencia para poder construir relaciones mutuamente beneficiosas en nuestra industria”. Si no vas a aprovechar tu impacto en las relaciones, las cuales has luchado duro por construir, entonces estás perdiendo poder.

 

6. Elegir simpatía sobre eficacia.

Las mujeres por lo general esperan ser agradables en su lugar de trabajo, pero si vas a gastar tu energía tratando de ser querida en lugar de tratar de ser eficiente, entonces no vas a conseguir una reputación de poderosa. Según Forbes, “Si tu enfoque principal es ser querido, no vas a ser visto como un líder”. Corres el riesgo de ser visto como un peluche tierno en lugar de alguien con opinión, porque sólo estás buscando la aprobación de los demás.

Sé Tu Misma: Cómo Destacar En Las Entrevistas De Trabajo

 

Con tantas personas teniendo la misma calificación o experiencias parecidas, puede ser difícil destacar entre la multitud. La clave no es tratar de ser diferente, sino que simplemente ser tú misma.

Si te estás preparando para empezar un proceso de búsqueda de trabajo y se vienen por delante una serie de entrevistas, entonces te dejamos aquí estos tips que tienes que saber!

 

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1. Conoce cuál es el valor agregado que tú puedes dar.

La mayoría de las personas son capaces de decir sus puntos fuertes, pero lo que los empleadores realmente quieren saber es cuál es tu valor agregado. Mira tus fortalezas, tu experiencia pasada y la forma en que haces tu trabajo, para determinar cómo puedes contribuir específicamente  en tu rol y a la empresa. Si no tienes claridad de la descripción del cargo, pregunta acerca de los desafíos claves a los que se enfrenta el equipo actualmente y luego muestra cómo podrías ayudar tú a resolver esos problemas.

 

2. Entiende tu adaptación a la cultura de la empresa.

Las habilidades, experiencias y fortalezas son importantes, pero es poco probable que consigas un trabajo sólo por éstas. Los gerentes de reclutamiento de personal van a querer estar seguros de que podrás adaptarte bien con el equipo y la organización en general, es decir, a la cultura de la empresa. Investiga los valores de la organización, su misión y visión y ten claridad de cómo estos se ajustan con tus propios valores y si es el tipo de empresa en la que quieres trabajar. De esta forma, cuando te pregunten por qué quieres ser parte de esa organización en particular, tu respuesta será mucho más auténtica y sincera.

 

3. No tengas miedo de hacer preguntas.

Las entrevistas son un proceso bidireccional, por lo que hacer preguntas no sólo te ayudará a despejar las dudas que puedes tener, sino que también te hará ver interesada y comprometida, además de saber si el cargo y la empresa es lo que realmente estás buscando. Trata de terminar la entrevista preguntando qué es lo que buscan en un candidato ideal para el cargo. Su respuesta te hará tener una clara idea del tipo de persona que quieren, ayudándote también a entregar información extra que pudiste hacer saltado y que demuestre que eres todo lo que necesitan.

 

4. Ten claras tu áreas a desarrollar.

Por lo general, las personas comparten sus áreas de mayor habilidad y desarrollo, pero si hay partes del cargo que te pondrán a prueba, sé honesta. Destaca esto durante la entrevista y ofrece ideas sobre posibles soluciones, como un entrenamiento o trabajo en equipo. Esto le mostrará a los empleadores que estás dispuesta a aprender y desarrollarte y que no tienes miedo de reconocer que necesitas apollo en algunas áreas. Además, con esto también podrás saber cuán dispuesta está la empresa a apoyar y desarrollar a sus trabajadores.