20 Razones Por Las Cuales No Estás Bajando De Peso

A pesar de que hagas mucho deporte y lleves una dieta estricta y saludable, cada vez que te subes a la pesa te das cuenta de que no has bajado ningún gramo? Puede ser que algunas de estas 2o razones se estén interponiendo en tu camino…

Arréglalas y te aseguramos que bajaras de peso rápidamente!

 

 

No estás tomando suficiente agua

El agua, además de saciarte durante el día (esto evita que comas a deshora) puede acelerar tu metabolismo, ayudándote a perder peso.

 

 

Crees que caminar con tu perro es suficiente

15 minutos de caminata con tu perro es mejor que nada, sin embargo no esperes ver increíbles resultados. Trata de caminar 15 minutos más a un ritmo constante y elevado que te ayudará a quemar más calorías.

 

 

Comes alimentos saludables en exceso

Frutos secos, palta, aceite de oliva, chocolate amargo. A pesar de que todos estos alimentos son súper saludables, tienen un aporte calórico no menor. No hay problema de que los comas todos los días, siempre y cuando lo hagas con moderación.

 

 

Solo haces cardio

¿Llevas meses haciendo cardio y no has bajado ni un kilo? Es muy probable que no lo estés complementando con ejercicios localizados que fortalecen tu musculatura y aceleran tu metabolismo.

 

 

Haces ejercicio con el estomago vacío

Cuando practicas algún ejercicio con el estomago vacío, lo que estás quemando no es grasa, si no que masa muscular. Además, tienes mucha menos energía, ya que tu cuerpo no tiene el combustible suficiente para funcionar.

 

 

Tus seres queridos no están en las mismas que tú

Es imposible que pierdas peso si en tu casa se come pura comida chatarra, o si sales todas las semanas con tus amigas a un bar. Aunque no lo creas, el entorno puede influir mucho en nuestra perdida de peso.

 

 

Eliminaste de tu vida ciertos tipos de alimentos

Eliminar por completo ciertos grupos de alimentos como los carbohidratos, puede producir, además de antojos, una deficiencia nutricional. En lugar de borrarlos de tu vida, trata de comerlos con moderación.

 

 

No estás durmiendo lo suficiente

Se sabe que la falta de sueño puede estimular a las hormonas que aumentan el apetito.

 

 

No comes frutas y verduras

Además de estar cargadas de vitaminas y nutrientes, la fruta y las verduras aportan agua y fibra que acelera nuestra digestión. Además, poseen un bajo aporte calórico.

 

 

Comes apurada

Tu cerebro necesita saber que comió. Si no te haces el tiempo de sentarte a la mesa y picoteas a cada rato en el refrigerador, tendrás esa sensación de hambre todo el día.

 

 

Usas ropa muy grande

La ropa grande es cómoda, sin embargo te hace olvidar que tienes esos kilitos de más.

 

 

Eres adicta a los condimentos

Una ensalada es uno de los platos más saludables que podrías comer, pero cuando la condimentas con tocino, queso, crutones y frutos secos, le subes al doble el aporte calórico.

 

 

No tomas desayuno

Aunque parezca una buena forma de ahorrar calorías, saltarse el desayuno es lo peor que puedes hacer, ya que tu cuerpo asimila el almuerzo de forma diferente, aprovechando al máximo las grasas.

 

 

Comes en gran cantidad

Si controlaras el tamaño de tus porciones, podrías comer de todo sin miedo a engordar.

 

 

No cortas los alimentos

Haz la prueba y comienza a cortar tus alimentos en trozos pequeños, aunque no lo creas te llenarás más rápido y quedarás más satisfecha.

 

 

Tomas mucha bebida

No importa si es de dieta, diversos estudios han demostrado que las personas que toman mucha bebida tienden a acumular más grasa abdominal.

 

 

Pasas hambre

Así como comer en exceso es malo, comer muy poco tambien lo es, ya que tu cuerpo asimila los alimentos de forma diferente. La única manera de tener un metabolismo normal, es comer cada cuatro horas.

 

 

Te excedes con las cosas light

Que sea light no significa que no tenga calorías. Muchas veces nos comemos toda la barra de chocolate sin azúcar pensando que no nos va a engordar.

 

 

Siempre comes fuera

A pesar de que nos encanta salir a comer, no hay nada más saludable que comer en casa. Aquí puedes controlar el tipo de aceite, la calidad de la grasas, las porciones etc…

 

 

Nunca te sales de la dieta

Si constantemente llevas una dieta saludable, un pedazo de torta no te va a engordar. Es más, un poco de comida chatarra una vez por semana podría calmar nuestra ansiedad.