3 Preguntas Que Debes Hacerte Antes De Empezar Un Negocio

Muchas soñamos con poder tener algún día nuestra propia empresa. Pero ¿Cómo sabemos si en realidad estamos hechas para eso? Construir un imperio ciertamente no es para nada una tarea fácil y lo que sí está claro es que no es para débiles de corazón. Aunque, si ese es tu sueño, sin duda tienes que hacerlo! Si eres una aspirante a empresaria o emprendedora, aquí hay tres preguntas que debes hacerte para averiguar si realmente es para ti!

 

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1. ¿Estás segura acerca de tu pasión?

Partir tu propio negocio es un gran paso, por lo que debes estar segura de que eso es realmente tu pasión.

¿Te imaginas trabajando en esa área durante toda tu vida? ¿Puedes realmente hacer un futuro con él? Lo que hace a un empresario exitoso es seguir un camino para alcanzar sus sueños, el que se ve cuando te enfrentas a un desafío tras otro. Ahí es cuando poner a prueba tu pasión!

Ahora, el siguiente paso es convertir esa pasión en un cheque!

 

 

2. ¿Estás dispuesta a tomar riesgos?

El funcionamiento de tu propio negocio tiene una gran cantidad de riesgos y sacrificios – y no estamos hablando sólo financieramente.

¿Estás en una posición en tu vida donde eres capaz de tomar riesgos? Tener un plan B no significa necesariamente que no crees en tu plan A, también puede significar que estás dispuesta a adaptarte y resolver problemas cuando las cosas no salen bien. Y confía en nosotras, las cosas no siempre salen que como te las imaginas.

No dejes que esto te asuste y sigue adelante!

 

 

3. ¿Estás dispuesta a tomar responsabilidades?

Bueno, ahora hay que ponerse serias. Poner en marca y hacer funcionar tu propio negocio viene con un montón de responsabilidades, y estas responsabilidades no caen sobre nadie más que en ti! Pero no te preocupes, porque hay cientos de servicios y redes de apoyo para ayudarte a empezar.

Puedes revisar grupos de Facebook, examinar algunas herramientas gratuitas o incluso seguir cursos en línea.

 

5 Tips Para Empezar Un Negocio Sin Presupuesto

La vieja pregunta es: ¿Cómo empezar un negocio sin presupuesto (y sin oficina)? Sabemos que muchas personas en el curso de la historia parecían conocer la respuesta de forma intuitiva (por ejemplo los fundadores de casi todos los imperios de Silicon Valley). Aunque los pasos pueden variar según el tipo de producto o servicio que tratas de vender, los principios básicos para empezar un negocio sin presupuesto y teniendo sólo tu cama como oficina, son básicamente los mismos.

Aquí te damos algunos consejos para empezar…

 

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#1: Resuelve un problema.

O resuélvelo de una manera mejor. Esta es la parte más difícil de crear cualquier empresa pequeña. Antes de empezar, piensa en qué estás tratando de entregar y por qué el resto va a querer lo que tienes. Tienes que ser capaz de responder esa pregunta con bastante facilidad. Haz tu investigación y piensa sobre tu plan de negocios.

Tener un plan de negocios es imprescindible antes de salir a buscar inversionistas. Incluso si no necesitas buscarlos, es un gran recurso para la estructuración de tus pensamientos y la identificación de las áreas en las que tu idea de negocio podía tener algunas lagunas, las que son necesarias abordar antes de empezar.

 

 

#2: No renuncies a tu trabajo.

En cambio, empieza a acomodarte con la idea de dedicar tus noches y fines de semana a tu emprendimiento. Corta cualquier actividad que te consuma mucho tiempo y que no esté agregando valor a tu vida. Es increíble la cantidad de horas extra que tendrás si cortas la TV, Netflix y Facebook. Tener un trabajo de tiempo completo es realmente importante, ya que te da la libertad de experimentar y aprender, que no es posible si estás desesperada por tener ingresos.

 

 

#3: Imita a los expertos.

Hay literalmente millones de personas que han iniciado sus negocios desde sus dormitorios. Puedes pasar horas leyendo asesoramiento gratuito en textos sobre, por ejemplo, cómo Sophia Amoruso empezó su imperio NastyGal como una tienda en eBay y así tendrás una entretenida ruta (y mucha seria inspiración) sobre cómo formar un negocio web.

Hay otros escritores que puedes seguir para obtener consejos prácticos de cómo lograr tus metas y qué comportamiento es necesario adoptar para tener éxito, así como las cosas que tienes que dejar para poder seguir tu propio camino. Austin Kleon y James Clear son dos buenos referentes que vale la pena leer.

 

 

#4: Haz que “gratis” sea tu segundo nombre.

Calcula tu ingreso anual y divídelo por la mitad. Eso es lo que puedes esperar ganar después de cinco años. Suena loco, ¿cierto? Paro fijar tus expectativas con bajos ingresos te obligará a ser muy estricta con los costos. Hay literalmente miles de recursos gratuitos para los dueños de pequeñas empresas, partiendo por planillas de sitios web. También puedes aprender algunas nociones básicas de HTML (u otra cosa que necesites) en YouTube.

 

 

#5: Da un pequeño paso cada día.

Empezar un negocio puede ser desalentador y muchas personas fracasan. Es fácil darse por vencida cuando estás constantemente pensando en la enorme cantidad de trabajo que implica, la paciencia, determinación y fortaleza para superar todos los desafíos que se van presentando en el camino. En cambio, divide todas las tareas en pequeños pasos y piensa en qué cosas puedes hacer en el presente para llegar dónde te has propuesto. Tal vez es tan simple como mandar un correo electrónico a un editor para que publique algo tuyo o tan complicado como la actualización del código de tu sitio web para que sea más fácil de usar. Siempre hay algo que puedes hacer, y si te empujas a seguir adelante cada día con pequeños pasos, vas a desarrollar confianza en ti misma y en tus habilidades.