6 Tips Para Limpiar Tu Refrigerador Y Dejarlo Reluciente

Los días pasan y todavía es necesario que estemos en nuestra casa, por eso estamos buscando cosas para hacer y así lograr que las horas pasen más rápido. Seguro ya has ordenado cada rincón, tu closet y mucho más, pero ¿ya pensaste en tu refrigerador? Ahora es el minuto de hacer una limpieza rigurosa para asegurarte de que quede reluciente.

Sigue bajando para ver este paso a paso.

 

 

1. Limpia tu refrigerador con regularidad.

Esto no es un tanto un truco pero sí un consejo a tener en cuanta. Esto te ayuda a notar a tiempo la comida que ya es hora de preparar antes de que se eche a perder, además de asegurarte de que siempre permanece limpio. Cada mes asegúrate de vaciarlo y limpiarlo por completo.

 

 

2. Limpia las bandejas del refrigerador con agua y jabón.

Saca las bandejas y espera que tomen temperatura ambiente antes de lavarlas con agua tibia y jabón.

 

 

3. Limpia el interior del refrigerador con agua y bicarbonato.

Combina agua con dos cucharas de bicarbonato y rocía la mezcla adentro del refrigerador. Luego limpia y seca con un paño. Esto hace que tu refrigerador no quede con olor a comida ni a detergente.

 

 

4. Usa un cepillo de dientes para los espacios pequeños.

Un cepillo de dientes te ayudará a llegar a esos pequeños lugares o ranuras que juntan suciedad y que de otra forma es imposible limpiarlos.

 

 

5. Refresca el interior del refrigerador con limón.

Pasa un paño limpio con jugo de limón por todo el interior del refrigerador una vez que ya está limpio y luego deja un par de tajadas dentro. Esto atrapa los malos olores y hace que el refrigerador siempre tenga un aroma fresco.

 

 

6. Organiza la comida en contenedores.

Los contenedores son perfectos para mantener la comida en buen estado además de optimizar espacio.

8 Trucos Para Mantener Tus Zapatillas Blancas Impecables

No es novedad que la moda se rindió a las zapatillas blancas y las vemos en todo tipo de looks, desde el más relajado y casual hasta uno formal de traje de dos piezas. Pero, el encanto de esta pieza es tenerlas limpias e impecables, sino afectan inmediatamente el outfit. Pero, ¿cómo logramos mantenerlas así? Afortunadamente hay 8 trucos fáciles y que no necesitas nada en especial; puedes hacerlos con las cosas que ya tienes en tu casa!

 

 

1. Usa esmalte de uñas blanco para corregir rasguños.

Es tan simple como eso. Si ves un pequeño rasguño o una mancha en tus zapatillas blancas nuevas, simplemente saca tu esmalte de uñas blanco y haz un pequeño retoque. Funciona increíble.

 

2. Usa un trapo sumergido en vinagre blanco para limpiar manchas.

Hay un montón de pequeñas herramientas de limpieza para ayudar con esto, pero si no tienes nada a mano, toma un paño y viértelo en vinagre. Frota suavemente para eliminar las pequeñas manchas y ¡listo!

 

3. Usa un cepillo de dientes para llegar a las zonas difíciles de limpiar.

Usa un cepillo de dientes viejo, agua tibia y jabón suave si tus zapatos tienen algunos puntos de suciedad en lugares difíciles de alcanzar. Frota suavemente.

 

4. Lava los cordones blancos remojándolos en agua tibia.

Puede que tengas la tentación de tirar tus cordones blancos en la lavadora, pero en su lugar, lávalos a mano en agua tibia, jabón suave y déjalas secar al aire libre.

 

5. Después de lavarlas, llena las zapatillas con toalla de papel para acelerar el proceso de secado.

Tus zapatillas pueden estar un poco húmedas después de que hayas terminado de limpiarlas; para ayudarlas a secarse más rápido, pon toallas de papel arrugadas dentro de ellas. Absorben el exceso de humedad y ayudan a que se sequen más rápido.

 

6. Usa shampoo suave sobre las manchas de aceite.

Digamos que te metiste en una mancha de aceite cruzando la calle, o tal vez dejaste una gran papa frita con grasa en tus zapatillas nuevas. Cuando llegues a tu casa, usa tu shampoo más suave, agua tibia y un cepillo de dientes o un trapo para limpiar suavemente la mancha de aceite. Debería salir rápidamente.

 

7. Siempre guárdalas en el interior para evitar mucha exposición al sol.

¡No dejes tus zapatillas blancas afuera! Ya están recibiendo suficiente exposición a los rayos UV tal como están, lo que puede provocar decoloración. Trátalas bien y guárdalas en un lugar fresco y oscuro cuando no las estés usando.

 

8. Preocúpate de que el cloro esté siempre diluido y usar pocas cantidades.

El quid de la cuestión: ¿puedes usar cloro en zapatillas blancas? Sí, puedes, pero debes diluirlo. La mayoría de las guías de calzado sugieren mezclar una parte de cloro con cinco partes de agua; más que eso y te arriesgas a convertir tus telas blancas en un extraño tono amarillo. Sumerge el cepillo de dientes en la solución diluida y frota suavemente las zapatillas. Enjuaga con agua tibia cuando hayas terminado.

8 Tips Para Mantener Limpias Tus Zapatillas Blancas

No es una novedad que nos encantan las zapatillas blancas, y seguro a ti también. Pero, el desafío en mantenerlas limpias con el paso del tiempo. Entones ¿Cómo hacerlo para mantenerlas impecables? Aquí te contamos 8 tips que no fallan.

 

 

1. Usa esmalte de uñas blanco para tapar las manchas.

Es tan simple como eso, si ves un pequeño rasguño o mancha en tus zapatillas blancas nuevas, usa tu esmalte de uñas bancos y haz un pequeño retoque.

 

2. Usa vinagre para remover las manchas.

Toma un paño y remójalo en vinagre blanco. Frota suavemente para eliminar las manchas pequeñas.

 

3. Usa una escobilla de dientes para llegar a las zonas difíciles.

Usa un cepillo de dientes viejo, agua tibia y jabón suave si tus zapatillas tienen algunos puntos de suciedad difíciles de alcanzar. Frota suavemente y listo.

 

4. Limpia los cordones blancos remojándolos en agua caliente.

Puede que tengas la tentación de tirar tus cordones blancos a la lavadora, pero en su lugar, lávalos a mano con agua tibia y jabón suave, luego déjalos secar al aire libre.

 

5. Después de lavarlas, rellena las zapatillas con papel absorbente para acelerar el proceso de secado.

Tus zapatillas pueden quedar un poco húmedas después de limpiarlas. Para que se sequen más rápido, pon toallas de papel absorbente arrugado dentro de ellas. Absorben el exceso de humedad y ayudan a que las zapatillas se sequen más rápido.

 

6. Usa un shampoo suave para eliminar las manchas de aceite.

Si tus zapatillas se mancharon con aceite, usa un shampoo suave, agua tibia y un cepillo de dientes o un trapo para limpiar. Debería salir instantáneamente!

 

7. Guárdalas en el interior para evitar mucha exposición al sol.

No dejes tus zapatillas blancas afuera. Ya reciben suficiente exposición a los rayos UV, lo que puede provocar decoloración. Trátalas bien y guárdalas en un lugar fresco y oscuro.

 

8. Asegúrate de que el blanqueador esté diluido y usa pocas cantidades.

¿Se puede usar blanqueador? Sí, pero debes diluirlo. Lo recomendado es mezclar una parte de blanqueador por cinco partes de agua, ya que si no te arriesgas a que la tela blanca quede amarillenta. Sumerge las zapatillas en la solución, frota suavemente con un cepillo y luego enjuaga con agua tibia.

Cómo Lavar Correctamente Tus Zapatillas Blancas De Lona

Amamos las zapatillas blancas de lona porque son extremadamente versátiles, combinan con todo y no pasan de moda. Pero, ¿Sabes limpiarlas adecuadamente? El defecto de las zapatillas blancas es que se manchan rápidamente, así que para preservar su apariencia lo mejor posible, es esencial una buena limpieza.

Con algunos simples consejos, no hay motivo para que este básico de tu closet no esté siempre impecable.

 

 

1. Bicarbonato y vinagre.

Combina una cucharada de bicarbonato de sodio con dos cucharadas de vinagre y luego diluye con una taza de agua tibia. Usa un paño o un cepillo de dientes para frotar tus zapatillas con la pasta. La mezcla de bicarbonato de sodio se seca rápido, y luego puedes cepillar y dejar las zapatillas al aire libre.

 

2. Detergente.

Mezcla un par de cucharadas de detergente suave en un recipiente con agua tibia. Si estás sacando las manchas, usa un paño con textura o una escobilla. Para una limpieza completa más profunda, sumerge las zapatillas completas durante 5 minutos antes de limpiarlas completamente por dentro y por fuera.

 

3. Removedor de manchas.

Debido a que la lona es un tejido versátil, normalmente se limpia con removedores de manchas. Mientras que las manchas de aceite o grasosas tienden a responder mejor a los quitamanchas industriales, esas manchas básicas que por lo general encontramos en nuestras zapatillas se pueden quitar fácilmente con un quitamanchas suave.

 

4. Secado correcto.

Un paso esencial en el proceso de limpieza es saber cómo secarlas. Después de drenar el exceso de humedad, pon las zapatillas en un área seca pero lejos del calor y rellénalas con toalla de papel para absorber la humedad y ayudarlas a conservar la forma.

 

5. La manera más fácil…

Las zapatillas de lona también se pueden lavar a máquina, sin embargo no debe usarse este método si tus zapatillas tienen alguna aplicación, bordado, o cualquier tipo de decoración. Pon las zapatillas dentro de una bolsa delicada y mételos en la lavadora en el ciclo de lavado más suave. Usa sólo agua fría y guíate por el paso 4 para el proceso de secado.

Mantén Tu Casa Limpia Y Ordenada Con Esta Simple Rutina Diaria

Hoy te enseñaresmos estos tips que te ayudarán a lograr espacios ordenados y super acogedores sin necesidad de que gastes tiempo, o hagas mucho esfuerzo. Añádelos en tu rutina diaria y te aseguramos que sin darte cuenta ordenarás tu casa.

¿Estás ansiosa por aprenderlos?

Descubre aquí cómo ordenar cada habitación…

 

 

Dormitorio

No salgas de tu casa en la mañana sin antes hacer la cama: De esta manera, no importa lo tarde y cansada que llegues del trabajo, siempre te encontrarás con un dormitorio ordenado y acogedor.

Limpia las superficies  con un paño mientras te preparas: La clave para ser organizada, es ser multifacética. Si tienes que limpiar las superficies con un paño, hazlo mientras te vistes, ves television o esperas que la plancha del pelo se caliente.

No dejes nada arriba de la cama: Por muy tentador que suene llegar a la casa, tirar todo, y ver televisión, en algún minuto tendrás que ordenar todo ese desorden acumulado.

 

 

Escritorio

Ordena los cables: Un desorden de cables, hace que los espacios se vean desorganizados de forma instantánea. Antes de sentarte en tu escritorio, tómate dos minutos para ordenar los cables que no estés usando en un cajón.

Encuentra un espacio para guardar todos tus aparatos electrónicos: Destina un lugar específico para guardar tu cámara de fotos, tu Ipad, o tu computador. No importa si es una mochila, una bandeja o un cajón, no debes salir de tu escritorio sin antes dejar todo en su lugar.

Deshazte de todos los papeles que no uses: El Lunes es un buen día para despejar tu cerebro y limpiar tu escritorio. Destina los 20 primeros minutos de la mañana para tirar todo los papeles acumulados, mientras disfrutas de un buen café.

 

 

Sala de estar

Utiliza canastos para organizar:  Distribuye varias cajas o canastos en el espacio, estos te servirán para guardar cualquier objeto que pueda desordenar un poco. Una vez a la semana, vacía estos canastos, deshaciéndote de todos los objetos que no vallas a utilizar.

Limpia las superficies mientras vez televisión: Aprovecha los comerciales para limpiar todas las superficies de tu sala de estar, de esta manera, estarás rediciendo el timepo de limpieza y el nievel de suciedad.

 

 

Baño

Limpia mientras te duchas: Mientras te duches, aprovecha de limpiar todas esas superficies que estando afuera te es casi imposible llegar.

Cuelga las toallas: Acostúmbrate a dejar siempre las toallas en su lugar, de esta manera, el baño lucirá como recién ordenado.

Organiza tus productos de belleza: En la noche, durante tu rutina de belleza , organiza todos los envases y productos de tu baño, dejando más a la mano los que se estén a punto de acabar.

 

 

Cocina

Vacía el lavaplatos mientras desayunas: Limpia, seca y guarda todo lo que esté en el lavaplatos, antes de que la tetera empiece a hervir.

Limpia mientras cocinas: Uno de los mejores hábitos que podrías adquirir. Una vez que metas la fuente al horno, lava todo lo que usaste y dejando la cocina tal como la encontraste.

Ordena los alimentos por zonas: Divide el refrigerador y las despensa en distintas secciones (conservas, lacteos, congelados, etc…). De esta manera sabrás siempre lo que hay, aprovecharás todo y ahorrarás mucho más.