11 Cosas Que Tu Instructor De Yoga Quiere Que Sepas

Los ves sonriéndote mientras caminan al rededor de la sala o para demostrar poses, pero te has preguntado que están pensando tus profesores de yoga? Aquí hay algunos ítems que a los instructores de yoga les encantaría que sepan sus alumnos nuevos sobre sus clases.

 

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1. Ellos no están chequeando para ver cuan flexible eres (o no): Si tu profesor te está mirando, no es para juzgar si puedes o no estirar tus piernas en adho mukha svanasana. Él o ella quiere asegurarse de que estás haciendo la pose de manera cómoda y segura.

 

2. No les gusta cuando te exiges en exceso: Siempre te animamos a probar nuevas posturas, pero eso no significa que tengas que luchar con el dolor. Cuando trabajas en extensiones hacia atrás, confía en que sabes si es mejor hacer una versión de principiante como la Cobra versus a una versión avanzada como el Escorpión.

 

3. Les encantaría que hagas preguntas o pidas ayuda: La clases de yoga suelen ser muy sileciosas donde sólo se escucha la voz de profesor, pero si tienes una pregunta, por favor hazla! Probablemente otros alumnos se preguntan lo mismo. Además, no seas tímida para pedir ayuda–ellos estarán felices de ayudarte a hacer tu paro de cabeza antes de que te caigas al suelo haciéndolo sola.

 

4. No les importa si se te escapa un gas: Los instructores de yoga son humanos también, y ellos sí que saben que hay ciertas posturas que pueden hacer que se escape uno. Por qué? Porque probablemente las ha pasado a ellos también! Si, es un poco vergonzoso, pero si accidentalmente te pasa, solo pretende que no ha pasado nada.

 

5. No les da asco tu transpiración: Si a un instructor le gusta asistir en las poses, no necesitas disculparte por estar transpirada. Ellos están acostumbrados a tocas ropa y cuerpos empapados, y si les molestara, bueno, no serían instructores de yoga.

 

6. Ellos quieren que digas si un ajuste te duele o incomoda: Tienes todo el derecho de decirle al instructor que presione más suave o que deje de hacerlo por completo. Es tu cuerpo y tu sabes sus límites; sin tu aporte, un profesor no puede saber qué te gusta o que el ajuste va a producir un tirón en tus isquiotibiales.

 

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7. Desearían que no fueras a clases a “botar transpirando tu resfriado”: Si estás congestionada con un resfrío, un poco de ejercicio puede hacerte bien. El calor puede ayudar a soltar las mucosidades, y mover el cuerpo alivia los dolores corporales. Pero debes tener mucho cuidado de no pasarle tus gérmenes a los otros, por lo que transpirar tu resfrío en una clase de yoga llena con un montón de pañuelitos al rededor de tu mat no es la mejor idea. Si te sientes resfriada lo mejor es que practiques en tu casa, y puedes volver al studio una vez que te sientas mejor.

 

8. Les gusta cuando traes tu propio mat a la clase: Pedir un mat prestado del centro para tu primera clase o un par de clases más está bien, pero después de eso es tiempo de que te compres tu propio mat. Usar un mat en el que sólo tu transpiras también ayuda a prevenir que se pasen los gérmenes, lo que todos apreciarán, y comprar tu propio mat también muestra un mayor compromiso que alguien que aparece en clases de vez en cuando.

 

9. Ellos quieren que practiques por lo menos dos veces a la semana: Una clase de yoga un sábado por la mañana ofrecerá increíbles beneficios, pero si realmente quieres mejorar en tu práctica, deberías incluir una o dos clases más en la semana. Si te es imposible ir a clases tantas veces por tiempo o dinero, desenrolla tu mat y practica en tu casa, aunque sea por 20 minutos.

 

10. No les importa si tomas clases de otro instructor: Cada profesor ofrece algo diferente a sus alumnos, y dependiendo de tu humor y necesidades, puede que un día prefieras una clase más intensa que te inspire a probar paros de mano, pero en días más lentos, puede que prefieras una clase más relajada y restaurativa con otro profesor.

 

11. Les gusta cuando llegas a clases un poco temprano y prefieren que te quedes hasta que la clase termine: Todos tenemos horarios apretados y obligaciones de familia y trabajo, por lo que si llegas tarde alguna vez está ok, pero no hagas un hábito de esto. Muestra un poco de respeto a tus compañeros, profesor y a ti mismo estando presente la clase completa.

10 Cosas Que Deberías Saber Antes De Hacer Yoga Por Primera Vez

Cuando eres nuevo, ¡la imagen del estudio de yoga puede ser intimidante! Estos 10 consejos te ayudarán a sentirte más confiada, cómoda y preparada para entrar a una clase por primera vez.

 

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1. No tomes la clase con el estómago lleno: Tratar de hacer yoga después de una comida puede obstaculizar tu práctica. Para que tu cuerpo pueda girar y hacer las poses, el estómago no puedes estar digiriendo grandes cantidades de comida. La instructora de yoga Kristin McGee sugiere comer una hora antes de practicar, pero si no eres capaz de hacerlo y te estás muriendo de hambre, ella sugiere comer un plátano 20 minutos antes del inicio de la clase.

 

2. Llega temprano: Llega al estudio por lo menos 10 minutos antes del inicio de cada clase en caso de que tengas papeles que llenar o si quieres preguntar por descuentos para nuevos estudiantes. Llegar temprano también te da la posibilidad de ubicarte en un buen lugar y a lo mejor conectarte con el instructor. ¡Asegúrate de decir que es tu primera vez!

 

3. Toma todas los props o herramientas: Asegúrate de que el estudio de yoga ofrezca mats de yoga para arrendar si no has podido comprarte el tuyo. Luego, toma cualquiera de los utensilios adicionales que estén disponibles. Un cinto, una manta y un bloque todos ofrecen algo adicional para un principiante y cada uno ayuda a tu cuerpo a llegar a una versión más profunda de cada pose. Los cintos y bloques te dan un poco más de espacio para estirar y torcer, mientras que la manta hará que todas las posiciones sentadas, y la ultima parte de relajación, sean más fáciles de disfrutar.

 

4. Pueden haber cánticos: Dependiendo de donde practiques yoga, podría haber algunos cánticos en Sánscrito al principio o al final de la clase. Si no te sientes cómodo haciéndolo, no sientas presión. Simplemente relájate, respira y mantén tu mente abierta. Si estás interesado en hacerlo, haz lo mejor para mantener el ritmo de la clase, porque nadie se va a dar cuenta o le importará que te equivoques en un par de palabras.

 

5. No hay necesidad de usar calcetines ni guantes: Los calcetines y guantes de yoga para adherirse están dirigidos hacia principiantes pero no hay ninguna necesidad de invertir innecesariamente en accesorios de yoga. Le dan a tu cuerpo un sentido falso de estar estable en tu colchoneta, algo que un metódico practicante de yoga eventualmente hará naturalmente.

 

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6. Libera la tensión: Apretar tus dedos de las manos y los pies, o hasta tu mandíbula, son algo muy común cuando estás recién empezado. Mientras más te sueltes, y relajes el estrés del cuerpo, más fácil se sentirá cada pose. Mantener las cosas sueltas y cómodas te permitirá una experiencia mejor y una vez que te relajes te darás cuenta que estás manteniendo las poses por más tiempo.

 

7. Respirar lo es todo: Presta atención al ritmo de tu respiración al principio de la clase y si es más profunda y relajada al final de la clase. Cuando tu mente se comience a relajar, piensa como las inhalaciones y exhalaciones se hacen más largas. Es la mejor forma de tranquilizarse y hundirse en la práctica con un resultado más fresco. No te olvides de respirar!

 

8. El saludo del sol siempre es una opción: Puede haber gente que hace yoga de todos los niveles en tu clase, entonces si hay una pose que no comprendes o no estés preparado para hacerla, no te asustes en descansar haciendo el saludo del sol. Esta postura siempre es una opción si pierdes la conexión con tu respiración durante la clase. Te ayudará a estar más zen y adaptarte a las necesidades de tu cuerpo.

 

9. Confía en el instructor: Moverse al ritmo del instructor puede ser difícil. Sin importar si se siente muy rápido o muy lento, confía en sus decisiones en la secuencia y haz lo mejor para tratar de mantener el ritmo con el resto de la clase. También ten claro que algunos profesores serán más de tacto que otros. Si no te sientes cómodo con los toqueteos y los ajustes, no hay nada malo en decirle a tu instructor que eso no funciona para ti.

 

10. Sé un principiante: En un par de meses, podrás estar haciendo cada flexión posible (Chaturanga) pero no pierdas la oportunidad de ser ¡un verdadero principiante! Húndete en la práctica del yoga, la idea de entrar con una “mente de principiante” significa dirigirte hacia tu colchoneta sin noción preconcebida sobre lo que puedes o no lograr o las poses que puedes o no hacer. Mantener una visión positiva y dejar las expectativas en la puerta resultará en la mejor experiencia posible.